Un día la felicidad se fue al carajo. Quedé parada como de costumbre, pisando la baldosa sucia, entre llanto y tristeza. Buscando respuestas; sin encontrarlas. Y mi vida se venía abajo sin darme cuenta de ello. Trazaba la línea entre la vida y la muerte. Desgraciada. Rebuscada. Problemática.
Fui una piedra en el camino. Algo que nunca debió existir ni desarrollarse.
I really hate MYSELF.
